8 nov 2013

Bifurcación de tiempo I

Duermo con un cigarro en la boca, despierto en medio de una cama eterna, abro los ojos sin sorpresa, pertenezco al vacío de las intenciones, me visto con un abrigo sobrepuesto, desayuno el pijama en el espejo, miro por la ventana las nubes corriendo por sobre los demás tejados, imagino la textura de un chaleco, sacrifico la mañana del domingo, utilizo un lápiz para escribir en mi mano el mensaje oculto, adivino intenciones y prendo el ventilador para que se esfumen, declaro por teléfono no haber visto nada, sucumbo a los textos profundos, intervengo en las demás tristezas y rescato cocodrilos, cocino plantas y las combino con silbidos, tejo palabras que tienen escaso sentido, admiro el vapor de las bocas invernales, sacudo el ocaso hasta que se vuelva nítido, escupo las tradiciones de lo casual y repentino, esquivo las conversas distraídas, combato las miradas hostiles con la mirada más agresiva, cultivo menta en la terraza, dibujo escaleras en la azotea, abrazo almohadas en el momento clímax de la película, cuido papeles escritos, defiendo las debilidades ajenas, comparto mis huellas en la vereda, asumo los errores sin la lengua, canto números mal habidos, rompo las normas y las lanzo contra el piso, escucho más historias que disparos de año nuevo, visito algunos lugares que parecen una tumba, ahorro déficits de lluvia, mantengo todo en perfecto caos, invento amores como pasatiempo, creo en las raíces al cielo, vivo en el doceavo piso, susurro claves para que me consientan, opero vestidos en la tranquilidad de mi sigilo, corro durante años y muero en Francia al mediodía, reparto introducciones con claridad, aconsejo tranquila aunque no detengan la marcha, planifico incertidumbres que me mantienen desvalida, lloro, me quejo, alucino otros tiempos, me des-responsabilizo de mi suerte, no creo en las estrellas, recorro las vitrinas, adapto mi biografía, abuso de las manías, arranco cicatrices desde el fondo, destiño mis mejillas, pregunto direcciones equívocas, saturo el mar de azul, emplazo a la monarquía, detesto un día soleado y amarillo, irrumpo en los jardines con alegría, nado en dirección oeste, mantengo la disposición inerte, envidio otras pasantías, desmantelo las ciudades sin ferrocarriles, ejercito el corazón de los pájaros, me identifico con los suicidas, sentencio culpable a felices y desdichados, atrapo sueños en mi caja, ignoro el futuro inmediato, bailo incómodos diálogos vacíos, interpreto las líneas que se escriben en el clima, beso las tazas de té y cierro los ojos en el sorbo, me enemigo de los que pierden el control, acepto propuestas de combate, clasifico los ojos en categorías universales, me aparto del reloj desplazándose por la cocina, vuelvo la mirada a mi sitio, escapo de los ruidos, sonrío con la gracia que puede un ser vivo, prendo un cigarro y duermo. Duermo con un cigarro en la boca...


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