23 ago 2016

Soy

Cómo estás. Muy bien y tú. Qué bien; yo también.

Cuento los días. Hizo el frío que no hacía hace tanto.

Lloré una tempestad completa, a gritos. No fue secreto, estaba todo ese ruido: yo.

Me sentí fatal por no llover en silencio. Me sentí fatal por todo lo demás. Empujé los gritos hacia adentro y solo empeoró.

No quiero hablar, no quiero escribir.

Tengo derecho a no decir.

Tengo derecho a fallar.

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