26 oct 2016

Qué injusto

Pienso en mil cosas a la vez, no puedo escribir y quiero escribir. Quiero decir algo que acabo de olvidar, porque empieza una canción y todo lo que estaba pensando se desarma, todo el hilo se enreda, las ideas se esfuman y me quedo yo, sentada, queriendo decirlo todo, pero ya no hay nada.

No sé qué iba a decir y siento la nariz efervescente, como cuando te dan ganas de llorar ese llanto falso, ese que no proviene de la tristeza sino de la casi desesperación por querer decir algo, de sacar algo de adentro y no encontrar nada. Haberlo perdido.

Quería hablar. No, miento, no quería hablar. Quería decir. Quería decir cosas para abandonarlas.

Pero ahora sonó el timbre y no pude siquiera intentar decir.

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